1
Sublime Gracia del Señor
que un infeliz salvó;
fui ciego mas hoy miro yo,
perdido y Él me halló.
2
Su Gracia me enseñó a temer,
mis dudas ahuyentó,
¡Oh cuan precioso fue a mi ser,
cuando Él me transformó
3
En los peligros o aflicción
que yo he tenido aquí;
su gracia siempre me libró
y me guiará feliz.
4
Y cuando en Sión por siglos
mil
brillando esté cual sol;
yo cantaré por siempre allí
su amor que me salvó.
