1
No habrá sombras en el valle de la muerte,
cuando cese en la vida el batallar;
y escuchemos del Señor el llamamiento,
ya llevándonos con Él a descansar.
CORO
Sombras, nada de sombras,
al dejar el mundo de dolor;
sombras, nada de sombras,
cuando al cielo llegue vencedor.
2
Al dejarnos los que amamos no habrá sombras,
si su fe depositaron en Jesús;
porque irán para vivir por las edades,
con quien quiso redimirlos en la cruz.
3
Cuando venga por los suyos no habrá sombras,
pues su Gloria y Majestad las destruirán;
y las huestes redimidas con su jefe,
a las célicas mansiones entrarán.
