1
Hay un precioso manantial
de sangre de Emmanuel,
que purifica a cada cual
que se sumerge en Él.
CORO
Lávame, Señor Jesús,
en la sangre de tu cruz:
lávame: Señor Jesús
y más blanco que la nieve yo seré.
2
El malhechor se convirtió
pendiente de una cruz;
Él vió la fuente y se lavó,
creyendo en Jesús.
3
Y yo también mi pobre ser
allí logré lavar:
la gloria de su grán poder
me gozo en ensalzar.
4
¡Eterna fuente carmesí!
¡Raudal de puro amor!
se lavará por siempre en ti
el pueblo del Señor
