1
Señor, mi Dios, al contemplar los cielos,
el firmamento y las estrellas mil,
al oír tu voz en los potentes truenos
y ver brillar al sol en su cénit.
CORO
Mi corazón se llena de emoción:
¡Cuán grande es Él! ¡Cuán grande es Él!
Mi corazón se llena de emoción:
¡Cuán grande es Él! ¡Cuán grande es Él!
2
Al recorrer los montes y los valles
y ver las bellas flores al pasar,
al escuchar el canto de las aves
y el murmurar del claro manantial.
3
Cuando recuerdo del amor divino
que desde el cielo al Salvador envió,
aquel Jesús que por salvarme vino
y en una cruz sufrió por mí y murió.
4
Cuando el Señor me llame a su presencia,
al dulce hogar, al cielo de esplendor,
le adoraré, cantando la grandeza
de su poder y su infinito amor.
