1
Castillo fuerte es nuestro Dios,
defensa y buen escudo;
con su poder nos librará
en este trance agudo.
Con furia y con afán acósanos Satán;
por armas deja ver astucia y gran poder;
cual él no hay en la tierra.
2
Nuestro valor es nada aquí,
con él todo es perdido;
mas por nosotros pugnará
de Dios el escogido
¿Sabéis quién es? Jesús,
el que venció en la cruz,
Señor de Sabaoth,
y pues Él sólo es Dios,
Él triunfa en la batalla.
3
Aunque estén demonios mil
prontos a devorarnos,
no temeremos, porque Dios
sabrá aún prosperarnos.
que muestre su vigor Satán, y su furor,
dañarnos no podrá, pues condenado es ya
por la Palabra Santa.
