1
El mundo no es mi hogar, soy peregrino aquí,
En la ciudad de luz, tendré tesoros sí.
Eterno resplandor Por siempre gozaré,
Y la vida mundana Jamás desearé.
Coro
//Bendito Cristo, Tú eres siempre fiel.
La dicha que me das Más dulce es que la miel.
La célica mansión Por siempre gozaré,
//Y la vida mundana Jamás desearé //
2
Un himno entonaré a Cristo el Salvador:
“Digno eres, oh Señor, de gloria y honor.”
La patria celestial por siempre gozaré.
Y la vida mundana jamás desearé.
3
Ningún dolor habrá al lado de Jesús,
Quien derramó su sangre en la cruenta cruz.
Perfecta paz allá por siempre gozaré
Y la vida mundana, jamás desearé.
