1
Tras el ocaso despunta el alba,
El Sol fulgente su luz dará;
Ya viene el día de eterna dicha,
Con Cristo en gloria, ¡Oh qué
será!
2
Tras el ocaso, nada de
sombras,
No habrá más llanto, no habrá
ansiedad;
Allá en el cielo disfrutaremos
Des sempiterna felicidad.
3
Tras el ocaso la tierna mano
De Dios el Padre me
sostendrá;
A las mansiones que ha preparado
Para sus hijos, me llevará.
4
Tras el ocaso vislumbro un
cielo,
Dónde me espera mi Salvador;
Con mis amados seré reunido
En las moradas de luz y amor.
Amén.
