1
¡Oh, qué Amigo nos es Cristo!
Él llevó nuestro dolor,
y nos manda que llevemos
todo a Dios en oración.
¿Vive el hombre desprovisto
de paz, gozo y santo amor?
Esto es porque no llevamos
todo a Dios en oración.
2
¿Vives débil y cargado
de cuidados y temor?
A Jesús, refugio eterno,
dile todo en oración.
¿Te desprecian tus amigos?
cuéntaselo en oración:
En sus brazos de amor tierno
paz tendrá tu corazón.
3
Jesucristo es nuestro Amigo,
de esto pruebas Él nos dio
al sufrir el cruel castigo,
que el culpable mereció;
y su pueblo redimido,
hallará seguridad,
fiando en este Amigo eterno,
y esperando en su bondad.
