1
Venid, pastorcillos, venir a adorar
al Rey de los cielos que nace en Judá;
sin ricas ofrendas podemos llegar,
que el niño prefiere la fe y la bondad.
2
Un rústico techo abrigo le da,
por cuna un pesebre, por templo un portal;
en lecho de pajas incógnito está
quien quiso a los asnos su gloria prestar.
3
Hermoso lucero le vino a anunciar
y magos de Oriente buscándole van;
delante se postran del Rey de Judá,
de incienso, oro y mirra tributo le dan.
