1
La palabra hoy sembrada
hazla, Cristo, en mí nacer,
para darle crecimiento
sólo tienes tú poder.
//Ricos frutos tú nos puedes conceder//
2
La semilla que tu siervo
ha sembrado con saber,
no permitas que las aves
se la vengan a comer.
//Ricos frutos tú nos puedes conceder//
3
Haz que crezca con tu gracia
y tu rica bendición;
no la ahoguen las espinas
de congojas y aflicción.
//Ricos frutos tú nos puedes conceder//
4
Que su efecto muy profundo,
en la mente y corazón,
llevará consigo al mundo
que le das la salvación.
//Ricos frutos tú nos puedes conceder//
5
Sembraremos la palabra,
con amor y profusión,
esperando la cosecha
en la célica mansión.
//Ricos frutos tú nos puedes conceder//
