1
Tú dejaste tu trono y corona por mí,
al venir a Belén a nacer;
mas a ti no fue dado el entrar al mesón
y en pesebre te hicieron nacer.
CORO
Ven a mi corazón, ¡oh Cristo!
pues en él hay lugar para ti;
ven a mi corazón, ioh Cristo!, ven,
pues en él hay lugar para ti.
2
Alabanzas celestes los ángeles dan,
en que rinden al Verbo loor;
mas humilde viniste a la tierra.
Señor, a dar vida al más vil pecador.
3
Siempre pueden las zorras sus cuevas tener,
las aves sus nidos también;
mas el Hijo del Hombre no tuvo un lugar
en el cual reclinara su sien.
4
Tú viniste. Señor, con tu gran bendición
para dar libertad y salud,
mas con odio y desprecio te hicieron morir,
aunque vieron tu amor y virtud.
5
Alabanzas sublimes los cielos darán,
cuando vengas glorioso de allí,
y tu voz entre nubes dirá: Ven a mí,
que hay lugar junto a mí para ti.
