1
Hallé un buen amigo,
mi amado Salvador,
contaré lo que Él ha hecho para mí.
Hallándome perdido
e indigno pecador,
me salvó y hoy me guarda para sí.
Me salva del pecado,
me guarda de Satán.
Promete estar conmigo hasta el fin;
¡Aleluya! Él consuela mi tristeza,
me quita todo afán.
¡Grandes cosas Cristo ha hecho para mí!
2
Jesús jamás me falta,
jamás me dejará,
es mi fuerte y poderoso Protector;
del mundo me separo,
y de la vanidad,
para consagrar mi vida al Señor.
Si el mundo me persigue,
si sufro tentación,
confiando en Cristo puedo resistir;
¡Aleluya! la victoria me es segura,
y elevo mi canción:
¡Grandes cosas Cristo ha hecho para mí!
3
Yo sé que Jesucristo
muy pronto volverá,
y entre tanto me prepara un hogar.
En la casa de mi Padre,
mansión de luz y paz,
do el creyente fiel con Él ha de morar;
llegándome a la gloria
ningún pesar tendré,
contemplaré su rostro siempre allí;
¡Aleluya! con los santos redimidos
gozoso cantaré:
¡Grandes cosas Cristo ha hecho para mí!
