1
¡Suenan dulces himnos, gratos al Señor,
y oíganse en concierto universal!
desde el alto cielo baja el Salvador
para beneficio del mortal.
CORO
¡Gloria!, ¡gloria sea a nuestro Dios!
¡Gloria, sí, cantemos a una voz!
y el cantar de gloria que se oyó en Belén
sea nuestro cántico también.
2
Montes y collados, fluyan leche y miel,
y abundancia esparzan y solaz;
gócense los pueblos, gócese Israel,
que a la tierra viene ya la paz.
3
Salte de alegría, lleno el corazón,
la abatida y pobre humanidad;
Dios se compadece viendo su aflicción,
y le muestra buena voluntad.
4
Lata en nuestros pechos noble gratitud
hacia quien nos brinda redención;
y a Jesús el Cristo que nos da salud,
tributemos nuestra adoración.
