1
La merced de nuestro Padre
es un faro en su brillar,
Él nos cuida y nos protege
con las luces de alta mar.
CORO
¡Mantened el faro ardiendo!
¡Arrojad su luz al mar!
Que si hay nautas pereciendo,
los podréis así salvar.
2
Reina noche de pecado,
ruge airada negra mar,
almas hay que van buscando
esas luces de alta mar.
3
Ten tu lámpara encendida
que en la tempestad habrá
algún náufrago perdido
y tu luz lo salvará.
