1
El mundo entero es del Padre celestial;
Su alabanza en la creación escucho resonar.
¡De Dios el mundo es! ¡Qué grato es recordar
Que en el autor de tanto bien podemos
descansar!
2
El mundo entero es del Padre celestial;
El pájaro, la luz, la flor proclaman Su bondad.
¡De Dios el mundo es! El fruto de Su acción
Se muestra con esplendidez en toda la
expansión.
3
El mundo entero es del Padre celestial;
Y nada habrá de detener Su triunfo sobre el mal.
¡De Dios el mundo es! Confiada mi alma está,
Pues Dios en Cristo, nuestro Rey, por siempre
reinará.
