1
Soñé que el gran día del juicio
llegó, y sonó el clarín;
soñé ver los pueblos reunidos para oír de su suerte sin fin;
del cielo bajó un gran ángel,
y, parado en tierra y mar, juró con su diestra alzada
que el tiempo ya no más será.
CORO
Con llanto y duelo entonces
los perdidos su cuenta darán,
clamarán a las rocas: Cubridnos orarán pero tarde será.
2
El rico llegó, mas su oro
se fue y se desvaneció;
cual pobre paróse ante el trono,
de sus deudas a Dios se acordó;
el grande, también, más la muerte
le había quitado su honor;
y el ángel, abriendo los libros,
no halló nada en su favor.
3
Vino el moralista al juicio,
mas vana fue su pretensión;
también los que a Cristo mataron,
hicieron moral profesión;
Y el alma que daba la excusa:
Hoy no, otro día mejor.
Halló que por siglos eternos sufriría su gran error
