1
En mi ser tengo paz, una célica paz
Que el mundo no puede quitar;
En la prueba fatal o en la lucha mortal
Tengo paz inefable y sin par.
CORO
En mi ser habita Cristo, el Señor,
En mi ser habita, ¡oh, qué amor!
El no me desampara, pues promete fiel
Que estará conmigo mi Salvador.
2
Cuando vine a Jesús, encontré plena luz,
Su paz a mi alma inundó;
La tristeza acabó y la noche pasó
Porque Cristo Jesús me salvó.
3
Esta paz sin igual que me libra del mal,
Sublime, sin par, eternal;
No la quiero dejar, Pues me ha de llevar
A mi eterna mansión celestial.
