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LECCIÓN ONCE – LA SALVACIÓN DEL ALMA, EL BAUTISMO EN EL ESPÍRITU SANTO, Y EL LEVANTAMIENTO DE LA IGLESIA

Vamos a considerar estas tres grandes verdades bíblicas: la salvación del
alma, el bautismo en el Espíritu Santo, y el levantamiento de la Iglesia.
Algunos creen que en la salvación del alma también se recibe el bautismo en
el Espíritu Santo; otros creen que si no se recibe el bautismo en el Espíritu
Santo tal cristiano no participará del levantamiento de la Iglesia. Veamos:
La Salvación del Alma:

  1. Es un nuevo nacimiento, o un nacimiento de arriba, o un nacimiento del
    Espíritu. (Juan 3:8; 1ra. Juan 5:1; Efesios 2:1); Quien nace de nuevo
    verá a Dios.
  2. Es una nueva vida, una resurrección, vida eterna. (Colosenses
    2:12; Efesios 2:1,6; Romanos 6:4; Juan. 3:16). Quien recibe esta nueva
    vida, es salvo y tiene vida eterna.
  3. Es una nueva creación. (2 Corintios 5:7; Gálatas 6:15). Quien es hecho
    una nueva criatura tiene la vida de Dios.
  4. Es una limpieza. (Tito 3:4,5; Juan 15:3; Mateo 5:8). Quien ha sido
    limpio es salvo y verá a Dios.
  5. De modo que, una vez que una persona nace de nuevo, recibe nueva vida,
    es hecho una nueva criatura, es limpio, es regenerado, es hecho hijo de
    Dios, tiene vida eterna, verá al Señor, sea por medio de la muerte, o por
    medio del levantamiento de la Iglesia. Es decir, para participar del
    levantamiento de la Iglesia, basta con ser salvo, vivir en santidad y
    obedecer la Palabra de Dios, aunque no haya recibido el bautismo en el
    Espírito Santo.
  6. La salvación del alma es para vivir eternamente en el cielo.
    El Bautismo en el Espíritu Santo:
  1. Es subsecuente a la salvación. Nadie puede recibir el bautismo en el
    Espíritu Santo sin antes ser salvos.
    a. Los apósteles eran salvos (Lucas 10:20; Juan 17:6; 15:3), pero se
    les dijo que esperasen en Jerusalén hasta que fueran investidos desde
    lo alto. (Lucas 24:49).
    b. El apóstol Pablo fue salvo en el camino de Damasco (Hechos 9:1-6),
    pero no recibió el Espíritu Santo hasta tres días después. (Hechos
    9:17).
    c.
    Los samaritanos se convirtieron, fueron bautizados en agua, pero no
    recibieron el Espíritu Santo hasta que llegaron Pedro y Juan e
    impusieron las manos sobre ellos. (Hechos 8:5-12,17).
    d. Los «discípulos» en Éfeso eran salvos, luego fueron bautizados en
    agua, y después recibieron el Espíritu Santo. (Hechos 19:2).
    e.
    Jesús, hablando a los suyos acerca del Espíritu Santo, les dijo: «Está
    con vosotros y será en vosotros». (Juan 14:16).
    ser
  2. Es una investidura de poder sobre la vida del cristiano que le capacita
    para
    testigo
    eficaz
    del
    Señor. Ese es su propósito
    especial. (Lucas4:18,19;24:49; Hechos1:8; 4:8,31; 6:10,15; 8:29; 9:17;
    11:24; 13:9; 16:6).
  3. El Señor Jesucristo es el único Bautizador.
    a. Refiriéndose al Señor, Juan el Bautista dijo: «Él os bautizará en
    Espíritu Santo y fuego». (Mateo 3:11).
  4. Simón el mago quiso comprar con dinero el poder orar e imponer las
    manos sobre los creyentes para que recibieran el bautismo en el Espíritu
    Santo. El Apóstol Pedro rechazó tal presunción, y le dijo que se
    arrepintiera, pues estaba en «hiel de amargura y en prisión de maldad»
    (Hechos 8:18-25).
  5. Hoy en día, sin embargo, hay quienes, con un horrible desparpajo, están
    dando supuestos bautismos en el Espíritu Santo con lenguas programadas
    y repartiendo al por mayor supuestos dones del Espíritu Santo, como
    también supuestos ministerios.
  6. Un predicador, evangelista o pastor no puede forzar al creyente para que
    reciba el bautismo en el Espíritu Santo ni para que hable en lenguas;
    mucho menos puede forzar al Señor para que bautice al creyente. Cuando
    esto se hace, los resultados son espurios, falsos.
  7. Bíblicamente, lo que puede hacer un ministro de Jesucristo con relación a
    que el creyente reciba el bautismo del Espíritu Santo es enseñar, predicar,
    doctrinar, interceder, orar, e imponer las manos para conducir al creyente
    a la rendición al Señor, para fortalecer su fe y que esté en actitud y
    expectación de recibir de manos del Señor el bautismo en el Espíritu
    Santo, quien es realmente el único Bautizador. (Hechos 8:14-17; 10:44
    46;19:1-6).
  8. En las Sagradas Escrituras está bien claro que todos los dones y las
    promesas de Dios son condicionales. Dios hace las promesas y concede
    los dones, pero el hombre tiene que cumplir condiciones.
  9. El bautismo en el Espíritu Santo es para vivir victoriosamente en la
    tierra.

El levantamiento de la Iglesia

  1. ¿Quiénes no serán levantados?
     Los incrédulos, ateos, humanistas, (Juan 3:18).
     Los idólatras y falsos religiosos, (Éxodo 20:3-5).
     Los ocultitas, brujos, hechiceros, espiritistas con todas sus
    ramificaciones, (Deuteronomio18:10; Apocalipsis 21:8; 22:15).
     Los impíos (una vez píos y ahora descarriados), (1 Pedro 4:18).
     Los oidores pero no hacedores de la Palabra, (Santiago 1:22-24).
     Los creyentes nominales, (Mateo 7:21).
     Los creyentes mundanos, (1 Juan 2:15, Santiago 4:4).
     Los que viven y andan según la carne, (Romanos 8:1, 6-8, 13).
     Los tibios, (Apocalipsis 3:16).
     Los que alteran y adulteran la Palabra de Dios, (Apocalipsis 22:18,
    19).
     Todos los que están en estas listas, (1 Corintios 6:9, 10; Apocalipsis
    21:8).
  2. ¿Quiénes serán levantados?
     Los que nacen de nuevo, (Juan 3:3).
     Cuyos nombres están escritos en el cielo, (Lucas 10:20; Apocalipsis
    20:15; 21:27).
     Por lo mismo, son ciudadanos del cielo, (Filipenses 3:20).
     Viven una vida de santidad en su espíritu, alma y cuerpo, (Hebreos
    12:14; 1 Tesalonicenses 5:23).
     Están esperando al Señor, (Filipenses 3:20; 1 Tesalonicenses 1:10).
     Los que están preparados, (Lucas 12:37, 40; 17:34-36; Mateo
    24:42).
    Por todas estas evidencias podemos concluir que una vez que una persona
    es realmente salva y está viviendo en santidad, aunque no haya recibido el
    bautismo en el Espíritu Santo, participará en el levantamiento de la Iglesia.
    Pero, a la vez, si un cristiano no ha recibido el bautismo en el Espíritu
    Santo, no puede vivir aquí en la tierra una vida cristiana victoriosa y llena del
    poder del Espíritu Santo para vencer la carne, al mundo, al pecado, a los
    demonios y al diablo, y ser un testigo eficaz de Cristo.

PREGUNTAS

  1. ¿Qué es la salvación del alma?
  2. ¿Para qué es la salvación del alma?
  3. ¿Cuándo recibimos el Bautismo en el Espíritu Santo?
  4. ¿Para qué es el Bautismo en el Espíritu Santo?
  5. ¿Quiénes no irán en el levantamiento de la Iglesia, y quiénes irán?

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