La Biblia es la Palabra inspirada de Dios por medio de la cual Él se
comunica con Su pueblo (2 Pedro 1:20,21; Juan 5:39; 2 Timoteo 3:16), y la
regla infalible de fe y conducta que nos guía con toda seguridad al
cielo. (Salmos 119:11; 105; Juan 5:24; 20:31). A la Biblia no se le puede
quitar ni añadir. (1 Pedro 1:25; Apocalipsis 22:18,19).
La nueva vida que ha recibido el cristiano necesita ser alimentada y ese
alimento es la Palabra de Dios. (Mateo 4:3-11; Efesios 6:17). La Biblia nos
enseña cómo vivir. (Salmos 119:105, 130; Santiago 1:22-25).
La Palabra de Dios es inmutable, no cambia (Mateo 24:35; Isaías 40:8), y
ya hemos visto que nadie la puede cambiar (Apocalipsis 22:18,19), por lo
mismo, sus enseñanzas, preceptos y doctrinas no cambian.
Las fuerzas del infierno encabezadas por Satanás y compuestas por
demonios, ateos, incrédulos, escépticos, supuestos creyentes y llamados
teólogos, han atacado la autenticidad, la veracidad, la inspiración y el origen
divino de la Biblia, pero todos ellos han ido pasando y pasarán, pero «la
Palabra de Dios permanece para siempre».
PREGUNTAS
- ¿Qué es la Biblia?
- ¿Es completa la Biblia?
- ¿Qué lugar debe ocupar la Biblia en la vida del creyente?
- ¿Cuál es la duración de la Palabra de Dios?
